martes, 17 de enero de 2012

Tränen fallen

Caen lagrimas... no lo negaré.
Podría estar llorando todo el maldito día. Pero lo que realmente me ayudan son las palabras escritas...
Escribir siempre ha sido mi mejor forma de desahogarme, en especial ahora.
Pocos saben lo que realmente estoy sintiendo. Es difícil para mi expresarme frente a otras personas.
Mi error siempre ha sido ocultar lo que realmente pienso y siento. Y ¿Por qué? Nunca me lo había preguntado, hasta ahora. Y la respuesta es simple: por miedo.
Miedo a querer...
Tengo miedo a querer demasiado a alguien, no demostrarle lo que siento, y luego, perder a esa persona.
He vivido eso mil veces.
Suena increíble que esté repitiendo siempre el mismo error. Cuando creo que comienzo a hacer bien las cosas, ya es demasiado tarde. Siempre he hecho todo mal... Por dudas... Por miedo...
Desearía no haber dudado demasiado. Las cosas serían distintas. No me sentiría como me siento ahora... Triste. Culpable. Arrepentida. No di todo de mi parte. Y los recuerdos me matan lentamente... Recuerdos de personas que dieron todo por mi... y yo... nada.
Se que quizás no debería culparme tanto, o al menos, no tan cruelmente, pero es inevitable sentirme de esta forma.
Pero como siempre he dicho... No hay vuelta atrás. Pero aunque no haya vuelta atrás, queda un presente, y un futuro. Hay mucho que escribir todavía, y espero, ahora, escribir de una forma distinta.
Estoy dispuesta a un cambio. No puedo seguir así eternamente.
Estoy dispuesta a encontrar la felicidad que alguna vez tuve...
No negaré que seguirán habiendo lágrimas...
Pero ahora, haré bien las cosas.

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